El boxeador colombiano cayó por decisión unánime de los jueces contra Dillian White. 

El boxeador colombiano Óscar Rivas perdió este sábado por decisión unánime contra el jamaiquino Dillian White, quien se quedó con el título mundial interino de pesos pesados del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

El primer round, como se preveía, fue más de estudio. De saber con qué armas iban a estar los dos. Sin embargo, Rivas fue el que tuvo la iniciativa con su jab de izquierda, siempre buscando liberar su derecha y poder golpear con fortaleza con su derecha. Siempre se vio bien con su izquierda en puntas para tantear. Tuvo una buena rotación con su cintura para evitar los golpes directos de White.Jorge Mendes interviene por una de las ofertas para JamesUn complemento alimenticio, otro rival en el Tour: ¿es dopaje?¿Problemas en el Movistar? Valverde señaló a Nairo QuintanaEgan habló muy claro de sus reales opciones de pelear por el título

Pero en la continuación del combate hubo cambio de papeles. El jamaiquino tuvo mazazos poderosos contra el colombiano y lo dejó mareado en una parte de la pelea. White activó su relación de golpes y Rivas estuvo contra las cuerdas. Pero rápidamente se repuso y no quiso entrar en el ritmo de su rival, que lo sacudió.

No fue una pelea explosiva. Pero todos los espectadores sabían que en algún momento es mecha se iba a encender. Rivas lo llevaba de a poco contra las cuerdas. Ya se habían probado las pegadas y sabían en qué momento se iban a hacer daño. White era más defensivo y castigaba al cuerpo para intentar bajar una fuerte guardia de Rivas, que en contraposición era muy contragolpeador.

Con los resultados de la tarjeta en contra, a White le tocó arriesgar más para revertir esta situación. Seguía buscando los golpes al cuerpo para poder conectar su gancho de izquierda. Rivas sabía que no podía estar estático, ni ser blanco fácil de su rival, pero a la hora de intentar golpear, no le entraban los golpes.

El momento marcado con una x que cambió la historia del combate fue el sexto asalto. Desde ahí fue cuando Rivas salió a buscarlo más. Su jab de izquierda le abrió el camino para conectar dos ganchos con derecha potentes. El colombiano cortaba el cuadrilátero y lo llevaba a la esquina caliente a darle los mejores golpes de su repertorio. El poder de su mano derecha y los golpes a los costados, debilitaban a su rival a quien no se podía dejar respirar, porque White sabía golpear en ciertos momentos.

Y en el noveno asalto Rivas levantó al público en el O2 Arena. El colombiano lo llevó a la esquina caliente para darle una combinación de golpes que lo llevó a la lona. Primero le metió un uppercut y con el jamaiquino aturdido le conectó un recto de izquierda preciso. La victoria parecía acercarse para el vallecaucano.

Rivas, que se le veía muy asfixiado por el derroche de energía por estar siempre en la ofensiva,
 intentó defenderse contra un White que pegaba poco, pero era más sólido. La afición en el estadio se montó a favor del colombiano y él lo retribuía con buenos movimientos.

Pero al final la decisión de los jueces dieron como ganador a Dillian White, quien se quedó con el título interino de la máxima categoría, según el Consejo Mundial de Boxeo (CMB).