“La economía global se ha vuelto cada vez más frágil e incierta. La desaceleración del crecimiento y los riesgos a la baja continúan aumentando”, destaca el último informe de perspectivas económicas publicado este jueves por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

FUENTE: INVESTING

Según este informe, “las perspectivas económicas se están debilitando tanto para las economías avanzadas como para las emergentes, y el crecimiento global podría estancarse en niveles persistentemente bajos sin una acción política firme de los gobiernos”.

La OCDE hace hincapié en los efectos negativos de los conflictos comerciales, “que están afectando cada vez más a la confianza u la inversión”. Así, el organismo proyecta que la economía mundial crecerá un 2,9% en 2019 y un 3% en 2020, las tasas de crecimiento anual más débiles desde la crisis financiera, y los riesgos a la baja continúan aumentando.

Además de la guerra comercial, la OCDE también alerta del riesgo de un Brexit duro. “Podría empujar al Reino Unido a la recesión en 2020 y provocar interrupciones sectoriales en Europa”.

“Otros riesgos, incluida la desaceleración general de la economía china y las vulnerabilidades significativas de los mercados financieros debido a la tensión entre la desaceleración del crecimiento, la alta deuda y el deterioro de la calidad crediticia, también están afectando el crecimiento futuro”, añade el informe.

«La economía mundial se enfrenta a vientos en contra cada vez más graves y el lento crecimiento se está afianzando de manera preocupante», ha destacado Laurence Boone, economista jefe de la OCDE.

“La incertidumbre provocada por las continuas tensiones comerciales ha sido duradera, reduciendo la actividad en todo el mundo y poniendo en peligro nuestro futuro económico. Los gobiernos deben aprovechar la oportunidad que ofrecen los bajos tipos de interés actuales para renovar la inversión en infraestructura y promover la economía del futuro», sentencia Boone.