FUENTE: AS

Llorando desesperado al borde de la carretera quedó el ciclista colombiano Germán Darío Gómez en la prueba en línea, categoría juvenil, del Mundial de Ciclismo de Ruta en Yorkshire (Inglaterra). Tras sufrir un problema en una de las ruedas de su bicicleta, a 77 kilómetros de la meta, no recibió asistencia mecánica y perdió mucho tiempo esperando.

La falta de asistencia mecánica tras un problema en una de sus ruedas lo privó de pelear por el podio. Al final llegó a más de 16 minutos del ganador, el estadounidense Quinn Simmons, quien dio un recital  para ganar en solitario la medalla de oro, tras un recorrido de 148 kilómetros.

Simmons recordó en la carrera al corredor al que sucede en el palmarés, el gran belga Remco Evenepoel, ganador el año pasado en la crono y en línea, con un tremendo dominio la carrera y arrasando en solitario ya desde muy lejos de la meta.

El norteamericano, cuarto el lunes en la crono, aprovechó múltiples cortes y caídas que se dieron en el pelotón y se metió en una fuga inicial de cinco corredores. Y a 30 kilómetros de la llegada atacó y se fue en solitario.

El segundo lugar fue para el italiano Alessio Martínelli, quien llegó a 56 segundos tras saltar del grupo. En la pelea por el bronce, el también estadounidense Magnus Sheffield se impuso en un ajustado embalaje sobre el holandés Enzo Leijnse, el italiano Gianmarco Garofoli y el noruego Vegard Stock.

La carrera estuvo marcada desde el principio el piso mojado y las numerosas caídas que se fueron produciendo entre los continuos ataques y escapadas propio de una categoría más marcada por la intensidad y cierto caos que por el orden de los profesionales.

La bicicleta del santandereano Gómez sufrió un percance cuando integraba uno de los grupos de vanguardia. La asistencia oficial no llegó rápido, como tampoco el carro en el que iba el mecánico de la selección de Colombia, por lo que perdió mucho tiempo esperando y toda opción de pelear por un lugar en el podio. Finalmente arribó en la casilla 60, a 16:49, mientras que el otro colombiano en la prueba, Miguel Ángel Hoyos, se retiró.

«Fue un día un poco complicado por la avería mecánica que tuve. En un descenso un poco técnico ya el grupo estaba muy seleccionado, con los favoritos, hasta que en una curva el tubular se sale de la rueda. Espere, pero no llegó el carro neutral, el de la asistencia, no apareció por ningún lado. Después tuve que perseguir con mucha gente, pero no me daban el relevo, me tocó prácticamente solo. Di todo lo que tenía, terminé con la frente en alto», aseguró el pedalista.

El auto que asignó la organización para las selecciones de Colombia, Uruguay y Chile, venía muy atrás, casi a cinco minutos de diferencia, y no tenía permitido sobrepasar a otros vehículos ni a los ciclistas. Gómez pidió ayuda a los carros de la organización, pero no fue atendido.