FUENTE: EL CONFIDENCIAL

Corría el año 1942, en plena Guerra Mundial, cuando un guardabosques indio que seguía una ruta que atravesaba el lago Roopkund, un glaciar en pleno Himalaya, se dio de bruces con algo completamente inesperado: en sus márgenes surgieron lo que parecían cientos de huesos humanos.

Desde entonces, se ha investigado para tratar de saber qué es lo que oculta aquel alejado lugar… pero los últimos estudios no hacen más que aumentar el enigma que rodea al Lago del Misterio.

A lo largo de los años se han llevado a cabo varias investigaciones para tratar de entender lo que allí pudo suceder. Son muchas las teorías que se tienen al respecto del lago Roopkund, pero ninguna de ellas es concluyente ni serviría para explicar todo el misterio que le rodea. No en vano, los investigadores consideran que, en uno de los lugares más alejados del Himalaya, podrían encontrarse los restos de hasta 500 personas diferentes. Incluso de más de 18 siglos de diferencia.

Desde que fueran descubiertos estos restos, las hipótesis de por qué se encuentran allí han sido diversas: desde que se trata de un grupo de expedicionarios que se vieron atrapados por una tormenta, a que es una zona donde se realizan rituales, pasando por un ejército indio que regresaba del frente y se perdió o, incluso, que simplemente es un cementerio. Sin embargo, su elevada ubicación y el difícil acceso no terminan de ayudar a saber qué es lo que pasó allí realmente.

Y es que en el último estudio al respecto, realizado por dos docenas de investigadores norteamericanos e indios -entre los que se hallan científicos, arqueólogos, genetistas y otra serie de expertos-, se han investigado los restos de 37 individuos encontrados en el glaciar. A través de técnicas de datación por radiocarbono, se ha tratado de echar luz sobre lo sucedido… pero, en realidad, lo ha complicado: la mayoría murieron hace unos 1.000 años y, en muchos casos, no son habitantes locales.

Este estudio, publicado en Nature, sugiere que buena parte de los restos analizados pertenecieron a personas que fallecieron alrededor del siglo XI, pero no lo hicieron de manera simultánea. Es decir, no murieron en grupo, sino que lo hicieron con incluso años de diferencia. Pero quizá lo que más extrañó a los expertos fue que la composición genética de los esqueletos corresponde con el genotipo mediterráneo y para nada asiático, por lo que el enigma se incrementa. ¿Qué hacían allí?

«El Lago Misterio aún más enigmático que antes. Los resultados del análisis fueron increíbles, porque el tipo de ascendencia que encontramos en aproximadamente un tercio de los individuos es muy inusual en esta parte del mundo», aseguró David Reich, genetista de Harvard y uno de los autores principales del artículo. Pero las dudas aumentan aún más cuando, las mediciones, confirman que también hay restos de individuos fallecidos en los primeros años del siglo XIX.

Su extraña localización da lugar a que los expertos descarten que se trate de un sitio religioso o que pudiera ser algún campo de batalla. A falta de más pruebas que les permita descubrir por qué los restos de más de 500 personas se encuentran en Roopkund, la teoría más apoyada tiene que ver con una hipotética ruta de migración, donde las dificultades climatológicas lo convirtieron en un punto difícil de superar en muchos casos: pero el enigma del Lago del Misterio sigue sin resolverse.