El clima y los abandonos marcaron el Mundial de Yorkshire

FUENTE: MARCA

Lo principal se sabía: iba a ser un Mundial de supervivencia. La primera mala noticia para la selección española llegó incluso antes del pistoletazo de salida: la UCI recortó por el mal tiempo una hora antes del arranque 25 kilómetros de recorrido incluyendo dos de las cotas exigentes situadas antes de la entrada al circuito: Buttertubs (3,9 km al 6,4%) y Grinton Moore (3,2 km al 6,5%).

La segunda mala noticia para España, cuya gravedad aumentaba debido al cambio de trazado, llegó de la mano de Iván García Cortina. El asturiano abandonó a las primeras de cambio por unos problemas gástricos. Era el ‘plan B’ de España por si las circunstancias bloqueaban a Alejandro Valverde.

Fue el primero de de decenas de incidentes y abandonos que se producirían durante la jornada. En la primera entrada al circuito, donde suele ser habitual que aparezcan las caídas, fue Gilbert quien se fue al suelo después de salir mal de una curva.

Su compañero de selección, equipo e incluso habitación, Remco Evenepoel, se quedó con mucha sangre fría y compañerismo a esperarle. De ahí salió trastrocado el belga ganador de dos etapas en esta Vuelta, quien se despidió entonces de sus opciones de título. Sus lágrimas cayeron con tanta intensidad como la lluvia que reventó las ilusiones de muchos. Bélgica, pese a que tenía el mejor equipo, corrió de manera muy pobre y en el país tendrán debates para las próximas semanas sobe una forma de competir que sonrojó a sus fans.

Gilbert, Roglic, Carapaz, Daniel Martin, Van Emden, Poljanski, Boivin, Quintana… la lista de abandonos comenzaba a congregar a ilustres. El esloveno y el ecutaoriano, ganadores de Vuelta y Giro, estuvieron presentes en la fuga del día junto a hombres de calidad como Nairo, Polanc, Nielsen, Vakoc, Bodnar, Dillier, Koch, Houle y Howes.

Día negro

A ellos se sumaría Valverde, segunda baja tras Cortina, quien decidió echar el pie a tierra a falta de 88 kilómetros para meta. El murciano acortó en ese momento el infierno que estaba viviendo en Yorkshire. El hasta hoy campeón del mundo iba con Castroviejo y Erviti en el grupo, sus dos hombres de máxima confianza, cuando se retiró: «Estaba helado y les dije a mis compañeros que no podía seguir».

Trentin y Van der Poel aceleraron para irse cuando restaban 30 . Moscon, Pedersen y Küng completaban ese vagón de máxima calidad. Por detrás perseguían Betancur, Gorka Izagirre y Skujins. Cuando restaban 12 explotó el neerlandés, a quien le pegó fortísimo el del mazo. Todos miraron entonces a Trentin, cuyo país buscaba el triunfo once años después. Pero fue Pedersen, que no era ni la primera opción de Dinamarca, quien se llevó el triunfo al remacharle en la línea de meta regalando así el primer Mundial de la historia a su país. El italiano, acalambrado, fue segundo y Küng, tercero.

RESULTADOS: (TOP 20)