La red social, que no incluye en sus cuentas los ingresos por la actividad real en España, pudo reducir todavía más su factura fiscal

FUENTE: ECONOMIA DIGITAL

En pleno debate sobre si la tasa Google será capaz de gravar las ganancias que las compañías tecnológicas eluden cada año en España, la red social Twitter cerró 2018 pagando menos por sus beneficios en España que el año anterior, pese a ganar más dinero.

Así se desprende de las últimas cuentas de la filial española de Twitter (Twitter Spain SL) disponibles en el Registro Mercantil. La compañía ganó 221.000 euros, un 14% más que lo cosechado el pasado año. No obstante, por impuesto de sociedades, que se encarga de gravar las ganancias de la compañía, Twitter terminó pagando menos: 113.000 euros frente a 133.000 euros de 2017 (un 15% menos).

«En opinión del administrador único y de sus asesores fiscales, se considera remota la posibilidad de que se materialicen salidas de recursos adicionales de importe significativo como consecuencia de la revisión de los períodos abiertos a inspección», explica la compañía en la documentación consultada.

Las cifras desglosadas en la cuenta de resultados de Twitter en España desvelan unos números muy reducidos si se compara con el volumen de usuarios que la red social tiene. A nivel global, de acuerdo a datos del portal especializado Statista, la compañía contaba con cerca de 330 millones de usuarios activos en abril de este año.

Twitter e Irlanda

Pero, ¿por qué las cifras económicas de Twitter en España son tan modestas? La compañía fundada por Jack Dorsey no incluye en el país nacional la facturación por su actividad real (el dinero que llega desde los anuncios y promociones de Twitter ads), sino que simplemente incluye como ingresos gastos dedicados al marketing. 

El dinero generado en España se anota en las cuentas de la compañía que Twitter tiene en Irlanda, un país que tiene una política fiscal más favorable. Cuenta con un sistema tributario que seduce a las multinacionales, porque su impuesto de sociedades es del 12,5%, de los más bajos de la zona euro —en España el tipo medio es del 25%—.

Esto le ha valido para recibir durante las dos últimas décadas más inversión directa desde Estados Unidos que la suma de las cuatro principales potencias emergentes (ChinaIndiaBrasil y Rusia).

El uso de estas sociedades es una práctica extendida entre muchas tecnológicas, como Facebook o Amazon, que utilizan el mismo país como sede Europea. También otras compañías, como Uber o Netflix, aunque en su caso la sociedad matriz se radica en Holanda.