Creadores del dispositivo de proyección evitan su relación con las protestas en Hong Kong.

FUENTE: EL TIEMPO

Un video sobre una banda en la cabeza que proyecta sobre su rostro la cara de Leonardo DiCaprio o el personaje famoso que usted elija se ha hecho viral en el marco de las multitudinarias manifestaciones en Hong Kong, que han sido escenario de despliegue de numerosas estrategias para evadir el reconocimiento facial por parte de las autoridades. 

Los manifestantes, que ya cumplen meses saliendo a las calles, han utilizado aplicaciones de mensajería encriptada, rayos láseres para cegar cámaras de vigilancia y máscaras, que fueron posteriormente prohibidas por la ley. 

En los últimos meses, habitantes de Hong Kong se han manifestado en contra de la ley de extradición hacia China, el país con la red de videovigilancia más grande del mundo. En un contexto de cámaras de última tecnología, que incorporan inteligencia artificial y reconocimiento facial con una capacidad de visión a kilómetros de distancia, los manifestantes han buscado evadir a toda costa que su rostro sea detectado. 

«Puede ser conveniente para los clientes, pero los pensamientos y opiniones personales deben mantenerse en privado. Este producto lo protege de esta violación de privacidad»

El proyector de cara portátil, como ilustra el video, permite al usuario proyectar sobre su rostro una apariencia diferente. Aunque al ojo humano es evidente este truco, para las cámaras, que cada vez son más inteligentes, podría pasar desapercibido. Sin embargo, la tecnología aún no se comercializa ni tampoco apoya el movimiento político en el territorio asiático. 

Aunque en el video, que fue lanzado en abril de 2017 su descripción dice que no tiene nada que ver con el contexto político, en el sitio web, Jing-cai Liu, una de las estudiantes de la Universidad de las Artes de Utrecht que presentó la idea, lo describe como un producto para proteger la privacidad o una respuesta a la posibilidad de ser reconocido en las calles por parte de empresas y agencias de publicidad. 

«Megabancos de datos y cámaras de alta resolución en las calles almacenan cientos de exabytes al año. ¿Pero quién tiene acceso a estos datos? Es posible que tenga un uso comercial, por lo tanto, no solo las empresas minoristas sino también la industria de la publicidad podrían estar muy interesadas en estos datos en el futuro», reza la descripción.

Reconocimiento facial
Una bufanda que confunde a los sistemas de reconocimiento facial creada por el grupo de estudiantes de arte fue presentada en el HKU design de 2017 en Milán. 
Foto: Tomada de Anonymu

«Puede ser conveniente para los clientes, pero los pensamientos y opiniones personales deben mantenerse en privado. Este producto lo protege de esta violación de privacidad», apunta el sitio.

El diseño hace parte de una serie de conceptos creada por 5 estudiantes holandeses (Cai Liu, Marcel Coufreur, Sanne Weekers, Joppe Besseling y Jip van Leeuwenstein), que buscaba «provocar debates sobre el futuro emergente». El grupo de estudiantes generó un colectivo artístico denominado Anonymus y presentó sus diseños en el evento HKU Design de Milán de 2017. 

Pero el colectivo tiene preocupaciones de que sus diseños se usen en el mundo real y en el contexto político de las protestas. En un video publicado por Marcel Coufreur, 
el diseñador enfatiza que las tecnologías de vigilancia aportan más seguridad y que la crítica se dirige a la explotación comercial de la privacidad.

«Nosotros como diseñadores creamos productos para protegerlo de las violaciones a la privacidad»

«La seguridad es nuestra primer prioridad, pero sus pensamientos personales y opiniones deberían permanecer privadas. Nosotros como diseñadores creamos productos para protegerlo de las violaciones a la privacidad. Estos productos protegen sus emociones, opiniones, datos y pensamientos», reza uno de sus videos.

En una actualización en octubre, el diseñador, tomando la vocería del colectivo, escribió: «Queremos manifestar claramente que nuestro trabajo no tiene intenciones política, ni antes ni ahora. Queremos aclarar que la mayoría de nuestros trabajos son conceptos no funcionales sin intención de producción y que los derechos de estos productos y conceptos está en las manos de sus diseñadores (…) No use estos trabajos en ningún pronunciamiento político». 

Además del proyector portátil, los estudiantes presentaron en Milán otros productos como una bufanda que confunde el reconocimiento facial al disponer de otros rostros en la tela o una máscara de distorsión del rostro que debido al efecto del vidrio cambia las proporciones de los rasgos biométricos.