FUENTE: MINDALIA

Hasta donde se ha degradado el verdadero yoga es realmente increíble; incluso donde se ha comercializado es apabullante e indignante; hasta qué punto se le ha falseado y desvirtuado, resulta doloroso para aquellos que realmente tienen unos ideales y motivaciones yóguicas y comprueban, atónitos, cómo el denominado por James “el más venerable sistema ascético del Orbe”, ha sido inexcusablemente prostituido por muchos de los mentores hindúes que lo llevaron a Norteamérica y lo convirtieron en una gimnasia exótica, y como después el yoga se americanizó perdiendo de vista sus raíces y su esencia, y siendo utilizado como una gimnástica culturista, cuando se trataba del hatha-yoga, o como un barato e insustancial “catecismo a la hindú” cuando se trataba del bhakti-yoga o el gnana-yoga.

SUBSISTE

Así, inevitablemente, se está perpetuando una corriente de yoga que no es yoga, pero que cabe suponer comenzará a producirse en los próximos años, y ya está sucediendo, un intento serio por la recuperación del genuino yoga, libre de supercherías, dogmatismos y pseudorreligiosidad por un lado e igualmente, por otro, libre de ese afán por el contorsionismo y la utilización del postureo para afirmar el ego, incrementar el narcisismo y envanecerse por ser más diestro en el inútil postureo que otras personas menos elásticas.

Debo insistir en que el hatha-yoga, como un cuerpo de enseñazas y métodos puestos al servicio de la autorrealización, incluye los asanas o posturas corporales, el pranayama o métodos de control respiratorio, el savasana o relajación profunda (incluyendo el nidra), los mudras y bandhas (técnicas de control neuromuscular y reorientación de las energías) y los shatkarmas o ténicas de higiene y purificación.

Haré una suscinta exposición de modalidades de yoga menos conocidas, pero que también son de relevante importancia.

YOGA DE LA LUZ (Jyoti-yoga)

En muchas tradiciones se ha utilizado el elemento luz como un soporte para la absorción de la mente y cultivar la vivencia de expansión y plenitud. Se ha entendido la luz como sabiduría, dicha, bienaventuranza, ausencia de tóxicos mentales y emocionales, pureza. Hay numerosos ejercicios que se sirven de la visualización de la luz para lograr la absorción del pensamiento y revela la presencia del ser. Se trabaja con la luz dorada o clara o azul. Aparte de ello, los místicos nos han hablado de visiones relacionadas con luces interiores y que devienen de estados de ensimismamiento muy intenso. También hay ejercicio para mentalizar luces coloreadas en distintas partes del cuerpo o mentalizar un punto de luz en el entrecejo o una llamita de luz en el corazón.

YOGA DEL SONIDO Y DE LA MÚSICA (Nada-yoga)

Esta modalidad se sirve de determinados sonidos o músicas para acrecentar y unificar la consciencia, pero sobre todo de la percepción de sonidos internos, conocidos como sonidos místicos, que en realidad son ultrasonidos producidos por energías muy sutiles en el cuerpo etérico de la persona. Hay nada-yoguis capaces de emitir vibraciones captables en distintas localizaciones del cuerpo. Los sonidos místicos o internos a veces se presentan como campanas, olas, silbidos, truenos y otros, y cuando surgen el yogui los utiliza para ir absorbiendo aún más la mente y logrando acceder a la mente más quieta y transpersonal.

YOGA DEL PODER INTERIOR (Virya-yoga).

El poder interior es como un fuego que procura mucha fortaleza anímica, autodominio, capacidad de transformar los apegos y pasiones y reorientalos hacia lo Incondicionado. El poder interior se va acumulando mediante técnicas psicosomáticas muy elaboradas, el ayuno adecuado, la transformación de la libido, técnicas meditacionales y de desarrollo de la voluntad. También exige determinadas actitudes vitales y comportamientos emocionales.

YOGA DEL SER (Atma-yoga y Samadhi-yoga)

Es una modalidad que imparte enseñanzas místicas y procura ejercicios de ensimismamiento y absorción de la consciencia para interiorizar al máximo la mente, silenciarla y que pueda revelarse la pura y desnuda presencia de ser. Asociada a esta modalidad yóguica se encuentra el samadhi-yoga, que se extiende sobre los métodos inductivos del samadhi y los diferentes tipos de samadhi o experiencia estática. Ejercicios definidos de recitación mántrica, pranayama, retracción sensorial y otros de introspección, están dirigidos a la consecución de estados muy superiores de consciencia punitiva, en los que se aspira a captar una realidad que se esconde tras las apariencias y los fenómenos.

YOGA DEL CONOCIMIENTO SUPRACONSCIENTE (Vidya-yoga)

Hay dos tipos de conocimientos: el ordinario y el supraconsciente. El primero de ellos se basa en el pensamiento conceptual, los datos, la información y el denominado pensamiento dual (frío-caliente, amargo-dulce) Es un pensamiento muy limitado, necesario pero insuficiente, incapaz de facilitar una comprensión más profunda, clara y penetrativa, y por tanto más transformativa y reveladora. Pero un conocimiento de orden superior, más intuitivo, que hace posible la denominada visión pura o visión penetrativa, que desvela lo que el conocimiento ordinario no puede desvelar, y que por tanto es realmente transformativo y no se queda sólo en la idea, el concepto o la descripción.

ANTIGUEDAD

El yoga es el método más antiguo, experimentado y solvente de transformación. Fue un descubrimiento realmente inapreciable y que tiene por finalidad ir logrando una verdadera evolución de la consciencia. Hace más de cinco mil años, con el florecimiento de la autoconsciencia del denominado homo sapiens sapiens, surgieron aquellos yoguis que serían los pioneros en el campo de la exploración y acrecentamiento de la consciencia.

Si algo urge en este planeta en el que tantos daños y errores ha producido el ser humano, es darle un giro real a la consciencia para poder conseguir un tipo de comportamiento verdaderamente humano, pues de otro modo somos una maldición para el planeta en lugar de la bendición que podríamos ser. Ojalá pueda llegar a evolucionar tanto la consciencia un día, y a humanizarse, que pudiéramos estar un poco orgullosos de ser primates más sabios y amorosos, pues hoy por hoy el ser humano es una muy mala copia de lo que podría ser. Y ojalá comience a recuperarse la esencia del verdadero yoga y que pueda discernirse como bien diferente de:

  • Un culto o religión o pseudorreligión o dogma.
  • Una gimnasia.
  • Un deporte.
  • “Yoga” pop, postureo, yoguismo, yoga americanizado.
  • Compretición, ejercicio atlético desprovisto de afán de autodesarrollo y crecimiento interior.
  • Contorsionismo, culto al cuerpo, apego al exhibicionismo, a alardear y jactarse.

El yoga es una disciplina para la evolución consciente, la libertad interior, la independencia mental, la apertura emocional, el mejoramiento humano y el cultivo de una mente clara y un corazón compasivo. Es una actitud de vida.