FUENTE: INVESTING

Mientras siguen los rifirrafes comerciales con Estados Unidos, con el principal punto de conflicto en los aranceles, China sigue dando pasos para impulsar su economía con alianzas bilaterales. En este caso, el gigante asiático se centra en la Unión Europea.

El diario Global Times recoge en este tuit las declaraciones de Zeng Peiyan, presidente del Centro de Intercambios Económicos Internacionales de China: “Acelerar la firma de un tratado de inversión bilateral y hacer una nueva agenda de cooperación después de 2020 será una oportunidad importante para impulsar las economías de China y la UE”.

Este medio también destaca, según datos de aduanas, que “la provincia de Guangdong, en el Sur de China, registró un mayor volumen de comercio con la UE que con EE.UU. entre enero y octubre. Su comercio con EE.UU. alcanzó los 670.000 millones de yuanes (95.000 millones de dólares), un descenso del 6%. Con la UE, fue un 10,9% más, 723.000 millones de yuanes”.

Estos avances se producen tres semanas después de que China y la UE anunciaran a primeros de este mes de noviembre un acuerdo para proteger de imitaciones a un centenar de denominaciones europeas en territorio chino, y viceversa (chinas en suelo europeo).

Entre ellos, destacaban el aceite de oliva español, el queso manchego y los vinos de Rioja y Valdepeñas, entre otros productos.

Un acuerdo que la UE calificó de “histórico ara la consolidación de las relaciones comerciales entre ambas potencias”.

Así, vemos que China sigue tomando medidas para reflotar su economía. Hoy hemos conocido que los beneficios de las empresas industriales chinas se contrajeron en octubre a su ritmo más rápido en ocho meses en octubre, tras caídas sostenidas de los precios al productor y las exportaciones, lo que pone de relieve la ralentización de la segunda economía más grande del mundo.