El club mexicano vence 3-2 al conjunto dirigido por el exfutbolista del Barcelona

FUENTE: EL PAIS

El fútbol de México vuelve al escaparate. El Monterrey ha clasificado a las semifinales del Mundial de Clubes. Su rival será el Liverpool de Jürgen Klopp. Los Rayados se aferran a sus posibilidades de poder batir al campeón de la Champions League y lograr la mejor participación de un club mexicano.

El Monterrey, el equipo con la nómina más alta del campeonato mexicano, doblegó 3-2  al Al-Sadd dirigido por Xavi. El conjunto catarí tenía en el alma la ambición de hacerse con la posesión el balón. En los primeros minutos los pupilos del exjugador del Barcelona se deleitaron con una serie de pases que angustiaron al club mexicano. Xavi, un estudioso como ninguno, había desmenuzado a los Rayados de Monterrey en la conferencia de prensa previa. «Los laterales suben mucho y en transiciones son muy rápidos: [Stefan] Medina y [Leonel] Vangioni».

Y ese análisis fue un presagio. Era el minuto 22 cuando en una salida al ataque de Rayados el lateral zurdo Vangioni subió por su carril y, al encontrar un hueco, soltó un tiro cruzado que se encontró con la esquina de la portería para un gol del recuerdo. Eso desestabilizó a los chicos de Xavi que se enredaban con el control del balón sin tener una puntería clara. El desconcierto, con tintes de frustración, llevó al atacante Baghdad Bounedjah a fingir una falta en el área para buscar un penalti. Ya en la recta final del primer tiempo el excapitán del Atlético de Madrid, Gabi, intentó devolver el balón a su central y le regaló el segundo gol a Monterrey a través de un sobrio tiro de Rogelio Funes Mori.

Xavi fue un impulso para el Al-Sadd en el medio tiempo. El club de Qatar salió al campo a atacar y a presionar a un Monterrey relajado. Así cayó el gol de los locales: un centro de Hassan Al Heidos que terminó con un cabezazo picado de Bounedjah. Era el minuto 66 y de nuevo comenzaba el agobio en contra de los Rayados. Ese momento de alta tensión duró 10 minutos cuando el internacional por México, Jesús Gallardo, entró al área y cedió el balón para que Carlos Rodríguez, un capo del mediocampo con 22 años, hiciera el 3-1. Cuando la calma parecía volver para los de México un tiro de Abdelkarim Hassan, el 3-2 en el marcador, elevó la presión, pero no fue suficiente. El boleto para jugar contra el Liverpool se pintaría de rayas azules y blancas.

El caso de Monterrey es uno de resurrección. El club estaba en la deriva antes de octubre: alejado de cualquier posibilidad de disputar la Liga mexicana y con un plantel pinchado bajo el mando de Diego Alonso. La directiva echó mano de uno de sus viejos entrenadores, Antonio Mohamed. El Turco, como le apodan, regresó y llevó a los Rayados a clasificarse a la liguilla. Se sacaron de encima a dos de los favoritos, Santos Laguna y Necaxa, y ahora buscarán ganar el campeonato contra el Club América. La participación de Monterrey en el Mundialito provocó que se pausara la final de la Liga que se jugará el 26 y 29 de diciembre. Contra el Liverpool, líder de la Premier League, los Rayados pretenden sorprender al mundo.