La crisis climática también destaca entre los trabajos científicos más difundidos del año

Después de las fake news, llegaron los deepfakes. Estos vídeos que sustituyen el rostro, los gestos y las palabras de otras personas son uno de los principales riesgos para la desinformación del futuro. Y durante 2019 se hicieron populares gracias, en parte, al trabajo de un laboratorio de inteligencia artificial de Samsung en Rusia. Este estudio, que muestra cómo hacen moverse y hablar a la Mona Lisa y a la joven de la perla de Vermeer, se ha convertido en el artículo científico de mayor difusión e impacto social del año.

No es el único trabajo que llama la atención sobre los recelos que despierta la inteligencia artificial entre los de mayor impacto del año, según el listado que elabora la herramienta de medición del impacto científico Altmetric. Los deepfakes de la Gioconda están en lo más alto de este listado y en quinto lugar estaba el estudio que daba a conocer una inquietante herramienta capaz de crear fotos de humanos que no existen, pero que parecen reales, gracias a la inteligencia artificial.

Además, en este índice que señala los 100 estudios de mayor difusión según una receta que suma medios, redes, foros, citas y hasta la Wikipedia, también aparece el estudio que advertía de los riesgos de dejar la gestión de los pacientes en manos de las máquinas exclusivamente: el algoritmo que discrimina a los pacientes negros sin conocer su raza. Dentro del campo de los desafíos computacionales del presente también aparece destacado, en el 12º puesto, el estudio de Nature en el que Google describía su liderazgo en la computación cuántica.

En el top 100 solo se encuentran cinco estudios con participación española. Entre ellos, el estudio que asocia dos vasos diarios de refresco a un riesgo de mortalidad prematura un 17% mayor, (puesto 21) el estudio que aseguraba que el calentamiento actual es el más universal e intenso en 2.000 años (28) y el que relaciona el cannabis de alta concentración de THC con brotes psicóticos (39).

Un año más, dos campos del conocimiento científico acapararon gran parte de la conversación científica global: la crisis climática y los asuntos relacionados con la salud humana. Entre los 15 estudios más difundidos se encuentran siete que abordan distintos problemas de la sostenibilidad y los cambios que está sufriendo el planeta. Por ejemplo, el cuarto puesto es para el llamamiento de 11.000 científicos para afrontar la emergencia climática, el séptimo más discutido fue un estudio que alertaba de un mayor riesgo de inundaciones, el noveno sobre las posibilidades que ofrece la reforestación global, y el puesto 13º para un aviso sobre la extinción masiva de insectos por culpa de la agricultura.

El top ten lo completan: en segundo lugar, un artículo que reclama más rigor estadístico en la ciencia; en tercero, otro estudio que niega el vínculo entre autismo y vacunas; y en sexto, el mayor estudio de la historia que no encuentra una relación determinante entre genes y comportamiento sexual. Cerraba el listado de los 10 más difundidos un estudio psicológico que indicaba que miles de carteras perdidas desvelan un patrón universal de honestidad.

Por revistas científicas, las que más estudios colocaron entre los 100 trabajos más difundidos fueron Nature, con 12, The Lancet y Science, con ocho cada una. Por la afiliación del personal científico, ganó la Universidad de Harvard, con 11 estudios, seguida de la University College de Londres, con seis, y la Universidad de Oxford, con cinco.