La lista de productos «de escasez nacional» supone un primer paso en la implantación del nuevo acuerdo con Estados Unidos

China ha anunciado esta tarde que a partir del 1 de enero reducirá los aranceles aplicados a 850 productos, en los que se cuentan desde congelados de carne de cerdo y aguacates hasta chips semiconductores. Esta medida supone la implementación de uno de los puntos comprendidos en la primera fase del acuerdo con Estados Unidos, alcanzado hace dos semanas, por medio del cual ambas potencias buscan poner punto final a la guerra comercial que ya dura más de un año y medio.

El texto preveía que ambos países eliminarían gradualmente los aranceles intercambiados, algo “fundamental” para el lado chino, tal y como indicó Wang Shouwen, viceministro de Comercio; aunque no se había establecido calendario ni cifras para esa retirada. Con el anuncio de hoy, China ha un primer paso en esa dirección, con el que muestra su disposición de cumplir con su parte del trato, según el cual debían aumentar sus importaciones de productos agrícolas y farmacéuticos desde Estados Unidos.

En el comunicado hecho público hoy por el ministerio de Finanzas, no obstante, no se hace mención alguna a esta cuestión. El documento se limita a divulgar un “reajuste” de los “aranceles de importación temporal”, más bajos que los ordinarios, para más de 850 productos. Una decisión tomada, de acuerdo con el texto, “para aumentar las importaciones de productos que enfrentan una relativa escasez nacional, o de especialidades extranjeras para el consumo diario”.

Este es el caso de la carne de cerdo, un pilar de la alimentación china. La explosión de la peste porcina ha diezmado las piaras nacionales y ha obligado a sacrificar a, aproximadamente, la mitad de las cabezas de ganado –un cuarto de los cerdos del mundo–. La plaga ha disparado el precio de la carne del animal, apreciada desde entonces en casi un 50%, hasta el punto de que ha obligado al gobierno a desbloquear la “reserva estratégica de cerdo”, almacenada en congeladores repartidos por todo el país. “Asegurar la oferta [de carne de cerdo] concierne al modo de vida de la gente y a la situación general”, declaró en ese momento el viceprimer ministro Hu Chunhua; algo particularmente cierto dada la proximidad del año nuevo chino, celebración que tendrá lugar el próximo 25 de enero y para la que el cerdo es un bocado fundamental.

China ha logrado, de este modo, matar dos pájaros de un tiro. Con una sola maniobra facilita la importación de bienes necesarios y muestra buena voluntad para avanzar hacia la siguiente fase del acuerdo con Estados Unidos, en la que deberán abordarse temas de resolución más complicada, como el proteccionismo del sistema económico chino, las infracciones en materia de propiedad intelectual o el futuro de la tecnológica Huawei en suelo norteamericano. En cualquier caso, Xinhua, la agencia nacional de noticias, tampoco hacía mención al conflicto en su artículo, el cual se limitaba a enumerar los países beneficiados por la medida anunciada hoy. La nota concluía: “Los reajustes ayudarán a reducir los costos de importación, llevar la apertura a un nivel más alto y permitir que otros países y regiones compartan el desarrollo de China”.