FUENTE: INVESTING

Los manifestantes irrumpieron el sábado en el campo petrolífero iraquí del sur de Nassiriya y obligaron a los empleados a cortar la electricidad de su estación de control, dejando el campo sin conexión hasta nuevo aviso, dijeron una fuente de seguridad y dos fuentes del yacimiento petrolífero.

El campo petrolero produce 90.000 barriles diarios (bpd) de crudo. Los manifestantes corearon «sin patria, no hay petróleo», mientras forzaban su cierre, dijeron las fuentes.

Desde el 1 de octubre se han llevado a cabo protestas masivas en Irak y los manifestantes, en su mayoría jóvenes, exigen una revisión de un sistema político que consideran profundamente corrupto y que mantiene a la mayoría de los iraquíes en la pobreza. Más de 450 personas han sido asesinadas.

Es la primera vez que los manifestantes cierran un yacimiento petrolífero entero, aunque en el pasado han bloqueado las entradas a las refinerías y puertos. La economía de Irak depende de las exportaciones de petróleo, que constituyen más del 90% de los ingresos del segundo mayor productor de la OPEP. Ninguna empresa extranjera opera en el campo petrolero.

Los manifestantes están exigiendo la eliminación de toda la élite gobernante, considerada como enriquecida por el Estado y al servicio de las potencias extranjeras -sobre todo Irán-, mientras que muchos iraquíes languidecen en la pobreza, sin empleo, sin asistencia sanitaria o educación-, y el nombramiento de un primer ministro sin afiliación partidista.

El presidente iraquí Barham Salih se negó el jueves a designar al candidato de un bloque parlamentario respaldado por Irán como primer ministro, diciendo que preferiría renunciar antes que nombrar a alguien para el puesto que sería rechazado por los manifestantes, lo que prolongaría aún más las semanas de estancamiento político.