La mayor sorpresa de la historia del deporte

FUENTE: MARCA

Hoy se cumplen 30 años de la mayor o cuando menos una de las más notorias sorpresas que ha deparado el deporte en toda su historia, la derrota de Mike Tyson frente a James ‘Buster’ Douglas, en un escenario como el Tokyo Dome, en Japón.

En retrospectiva, la falta de disciplina y de Iron Mike puede ayudar a explicar aquel desenlace, un KO en el décimo asalto, pero lo cierto es que nadie entonces estaba preparado para ver caer al neoyorkino, como tampoco nadie por aquella época se planteaba que Michael Jordan no anotara durante un partido.

Que Mike destruyera a su oponente se había convertido en rutinario. Infundía miedo y poseía ese halo de invencibilidad que años antes había portado Sonny Liston. Intimidaba tanto que muchos de sus rivales subían al ring derrotados. Era el campeón indiscutible del peso pesado y llegaba con un récord de 37-0, con 33 KOs, por el 30-4-1 de su rival.

«Gracias a que gané aquel combate a Mike Tyson el mundo sabrá que existí» Mike Tyson

A día de hoy Tyson admite que «Douglas me pateó el c***», mientras que éste dice orgulloso que gracias a aquello «el mundo sabrá que existí». De hecho, el triunfador aquel día no tiene duda de que habría vencido en una revancha, como ha contado a Boxing News: «Le habría ganado mejor». Quería medirse primero a Holyfield, después a Foreman, y luego darle la revancha a Tyson.

El caso es que la segunda pelea nunca se llegó a disputar, y es que nadie había contemplado esta posibilidad en el contrato. Los rivales de Mike eran elección de Don King, y ‘Buster’ pertenecía a su ‘cuadra’. Tras hacerse con los títulos, se desligó del histórico promotor después de una batalla que acabó en los tribunales y eligió a Holyfield como rival, ya que era el aspirante número uno y le ofrecían 20 millones de dólares por esa pelea.

«El peso que perdí para esa pelea fue practicando s*** con damas japonesas, no recuerdo haber hecho carrera» Mike Tyson

¿Por qué perdió la pelea?

Tyson llegó a contar en su autobiografía que no se tomó en serio su preparación y que Tokio, donde ya había peleado contra Tony Tubbs, fue otra estación donde beneficiarse de su estatus de estrella y desatar su lujuria. «Creo que perdí la mayor parte del peso al tener s*** con damas japonesas. No recuerdo haber hecho ningún trabajo de carrera, tal vez una o dos veces. Así que perdí peso de otras maneras», indicó Mike. Antes de viajar a Japón, los miembros de su equipo lo perseguían noche tras noche por los clubes nocturnos donde se le veía, para obligarlo a regresar a la sede de su campamento a dormir. Pero ahondar en otros motivos para explicar su derrota es sencillo.

Por desgracia para MT, su entrenador, mentor y casi padre, Cus D’Amato, que tenía puesta la cruz al promotor Don King, falleció cuando su pupilo había disputado sólo 12 peleas. Posteriormente moriría su mánager Jimmy Jacobs, con lo que King tenía vía libre ya para firmar al púgil y lograr que despidiera a su entrenador Kevin Rooney -lo hizo en 1988 tras vencer a Michael Spinks-, que a nivel deportivo se había convertido en una extensión de D’Amato. Para colmo, unos meses antes de luchar con Douglas, Iron Mike había certificado su divorcio de Robin Givens.

«Si Cus hubiera estado allí, mucho de eso no habría sucedido» Mike Tyson

«Una vez que me involucré con tipos como Don, no me mantenían lo suficientemente ocupado. Yo era de pelear cuatro veces al año y no dos. Y como no estaba lo suficientemente ocupado, comencé a hacer otras cosas, como involucrarme con mujeres con las que no debería haberme juntado. Si Cus hubiera estado allí, mucho de eso no habría sucedido», contó a Playboy el boxeador. Mike además tiró de un exceso de confianza, ya que había ganado con facilidad a tipos que habían vencido a James Douglas con anterioridad. «Si hubiera sido Evander Holyfield, me habría entrenado más en serio», llegó a afirmar el legendario púgil.

La bolsa para el aspirante fue de 1.3 millones de dólares, por 6 del campeón, y cabe reseñar que la madre de Douglas murió 23 días antes del combate, algo que según su equipo lo hizo querer ganar con más fuerza. Las apuestas en el casino Mirage al inicio de la pelea estaban 27-1 y conforme avanzaba se llegaron a poner 42-1.