La capacidad de implementar políticas fiscales en España, en caso de crisis, quedaría limitada por elevado nivel de deuda estatal. La deuda flirtea peligrosamente con el 100% del PIB

FUENTE: FINANZAS

España puede presumir, en el momento actual, de ser el país que más crece de la zona del euro. Sin embargo, el músculo que está exhibiendo la actividad económica esconde una debilidad importante: el reducido margen de actuación de España para impulsar la economía en caso de crisis.

La última entidad en denunciar esta situación ha sido la agencia de calificación de riesgos Scope Ratings, que ha emitido una nota en la que asevera que España se sitúa entre los países que corren mayor riesgo fiscal de Europa (junto con Grecia e Italia) en caso de crisis económica o financiera.

El motivo no es otro que el elevado nivel de deuda alcanzado en nuestro país, que se aproxima peligrosamente al 100% del PIB.

Este riesgo podría quedar precisamente de relieve ahora que el debate europeo está inclinándose hacia la necesidad de que los estados contribuyan a incrementar la efectividad de la política monetaria de los bancos centrales mediante paquetes de estímulo fiscal, una materia en la que la capacidad de acción de España estaría limitada por esa abultada deuda.

Por eso, Scope Ratings no ha sido la única entidad en avisar sobre esta situación.

Entidades de mayor peso como la Comisión Europea y el BCE alertan de esta situación con frecuencia y piden a España medidas para reducir la abultada deuda.

De hecho, Bruselas sitúa a España entre los siete países de la UE con más riesgo de este tipo y advierte de que la deuda podría alcanzar el 107% del PIB en 2029 si no hay cambios en la política fiscal.

El origen de la deuda

El origen de esta situación debe situarse en la crisis financiera del 2008, cuando el Gobierno comenzó a utilizar el gasto público como mecanismo estabilizador.

«Este aumento espectacular de la deuda amortiguó el efecto de la caída del gasto privado sobre el PIB y el empleo. Cuando las familias y empresas reducen su deuda, el presupuesto público debe desempeñar un papel compensador», explica Gonzalo García, consultor de Afi.

El problema es que, una vez superado el choque inicial y reactivada la inversión privada, el Estado ha evitado tomar medidas decisivas para embridar el endeudamiento.

¿Por qué? Porque los gobiernos de uno y otro signo han preferido seguir alimentando la recuperación económica en lugar de adoptar medidas impopulares.

Cortoplacismo en política

«Los políticos hacen políticas cortoplacistas. Con elecciones cada cuatro años, no interesa hacer reformas que te puedan costar el poder pero que son las que convienen al país a medio-largo plazo», explica Antonio Pedraza, del Consejo General de Economistas.

Y así, nos vemos en esta situación de mayor vulnerabilidad.

«Algunos países en los que las finanzas se vieron más afectadas durante la crisis financiera mundial y de la eurozona, siguen estando comparativamente en mayor riesgo que otras economías de la UE. España (A-/Estable), Italia (BBB+/Estable) y Grecia (BB/Positivo) son las tres economías de la zona euro en esta categoría», dice Scope Ratings.