Detectan una extraña nube de gas orbitando algo «invisible» en el centro de nuestra galaxia

Astrónomos creen que puede tratarse de un misterioso y esquivo tipo de agujero negro

FUENTE: ABC

Astrónomos japoneses han detectado en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, unas extrañas nubes de gas que parecen orbitar un objeto de 10.000 masas solares. Sin embargo, cuando miran donde debería encontrarse ese cuerpo descomunal, no encuentran absolutamente nada.

Los investigadores creen que el «fantasma» puede ser un agujero negro de masa intermedia, una rareza a medio camino entre los de tamaño estelar (hasta 100 veces la masa del Sol) y los supermasivos (a partir de 100.000 masas solares), cuya existencia ha estado en entredicho durante mucho tiempo.

Hasta el momento, apenas se conocen un puñado de candidatos a estos esquivos agujeros negros, de entre 1.000 y 100.000 masas solares. No es fácil dar con ellos y en ocasiones la búsqueda ha resultado un chasco. En 2005, los astrónomos creyeron detectar uno en un cúmulo de la galaxia vecina Andrómeda, pero modelos alternativos demostraron que los datos podían ser explicados sin ese objeto. En 2014, el candidato M82 X-2 resultó no ser un agujero negro, sino una estrella de neutrones. Y otros propuestos tenían una masa demasiado pequeña.

Anillo de gas

Ahora, los astrónomos han observado en nuestra galaxia una nube de gas dando vueltas a algo invisible. La mejor explicación, según dan a conocer en un estudio que puede encontrarse en Arxiv y que ha sido aceptado para su publicación en «The Astrophysical Journal», es que se trata de un agujero negro inactivo, uno que no está alimentándose activamente, por lo que no emite radiación detectable.

Los investigadores creen que se trata del quinto candidato a agujero negro de masa intermedia en el centro galáctico, lo que significaría no solo que estos objetos existen, sino que además son abundantes en el corazón de la Vía Láctea.

Debido a que los agujeros negros no emiten ninguna radiación detectable propia, los científicos tienen que buscar otra cosa, como los efectos que estas regiones del espacio tendrían en otros objetos cercanos. Para encontrarlos, la astrofísica Shunya Takekawa del Observatorio Astronómico Nacional de Japón y sus colegas han estado estudiando el movimiento de las nubes de gas de alta velocidad en el centro de la Vía Láctea. Anteriormente, según cuentan en ScienceDirect, utilizaron el mismo método para identificar a un candidato de unas 32.000 masas solares.

Agujero inactivo

En esta ocasión, lo han aplicado a una nube de gas de alta velocidad llamada HCN-0.085-0.094. Se compone principalmente de tres grupos más pequeños y es uno de ellos, con forma de anillo, el que parece orbitar un agujero negro. «Esta estructura cinemática sugiere una órbita alrededor de un objeto puntual con una masa de 10 elevado a 4 masas solares. La ausencia de contrapartes estelares indica que el objeto puntual puede ser un agujero negro inactivo», señalan. En ese rango de masa, el horizonte de eventos del agujero negro sería un poco más grande que Urano o Neptuno.

Pero esta no es la única manera de encontrar agujeros negros de masa intermedia. Uno de los mejores candidatos se encuentra en las afueras de una galaxia a 740 millones de años luz, detectado por una ráfaga de radiación lanzada al espacio después de que una estrella se le acercara demasiado y pagase muy caro el atrevimiento siendo detrozada en octubre de 2003.

Además, el pasado año, un equipo internacional de astrónomos observaba cómo una joven y brillante estrella escapaba de nuestra galaxia a una velocidad increíble, a dos millones de km/h, en una trayectoria hacia el espacio intergalático. Al parecer, fue «pateada» por un agujero medio intermedio.

Algunos investigadores creen que estos extraños agujeros son las semillas de los supermasivos en el centro de las galaxias y que encontrarlos nos daría muchas pistas sobre la formación de los gigantes.