La miopía es el defecto visual más común entre los jóvenes

Ver de forma borrosa los objetos lejanos se puede corregir gracias a las gafas, las lentillas y, también, a la cirugía refractiva.

FUENTE: 20 MINUTOS

Uno de cada tres españoles presenta el mismo problema: percibe borrosos los objetos lejanos, le cuesta enfocarlos y, como consecuencia, puede padecer fatiga visual y recurrentes dolores de cabeza.

Todos estos síntomas son percibidos por quienes tienen miopía, una anomalía que presenta el 30% de los españoles, de acuerdo con el Estudio de la visión en España de Clínica Baviera.

Según las cifras, la miopía es el segundo defecto visual más común, por detrás de la presbicia. Además, está especialmente extendida entre los jóvenes de entre 18 y 34 años, ya que el 38% de este segmento poblacional la padece, lo que la convierte en el defecto visual más frecuente entre los jóvenes.

¿Por qué aparece la miopía?

Si bien este es el segundo defecto visual más común, sus causas exactas aún no se conocen. En ocasiones, prima el componente hereditario, pero esta circunstancia no se cumple en todos los casos. 

Los últimos estudios apuntan que un “exceso de uso de la visión cercana” puede estar aumentando su incidencia y que esté apareciendo a edades más tempranas. Esto se debe a que el ojo humano está diseñado para la visión lejana, pero en el día a día es la visión cercana la que más se potencia, como a la hora de leer un libro o manejar un dispositivo electrónico.

Por eso se recomienda aumentar la distancia de lectura a unos 40 cm de los ojos o potenciar la visión lejana practicando ejercicio al aire libre, sobre todo en los niños.

¿Cómo se puede corregir?

Lo más común para corregir la miopía son las lentillas o gafas. Una buena graduación y mantener las lentes y las lentillas siempre puestas es fundamental, además de mantener unas medidas higiénicas adecuadas.

Otra opción para corregir este defecto visual es la cirugía refractiva. Este conjunto de técnicas quirúrgicas las llevan realizando los cirujanos oftalmólogos desde hace tres décadas, tiempo en el que se ha comprobado su seguridad y eficacia. Su finalidad es corregir los defectos refractivos oculares (miopía, hipermetropía y astigmatismo).

Esta cirugía puede realizarse mediante técnicas láser o con tratamientos como el implante de una lente intraocular.