Un muerto y dieciséis infectados obligan a poner en cuarentena a diez pueblos del norte

FUENTE: ABC

El coronavirus llegó a Italia, aumentando a lo largo del día los casos confirmados: quince en la región de Lombardía -cinco de ellos graves- y otros dos en el Véneto. Uno de estos últimos, un hombre de 78 años, ha fallecido en Padua. El Gobierno lanzó un llamamiento a la calma, subrayando que no debe cundir el pánico.

Pero el líder de la Liga, Matteo Salvini, pidió al Ejecutivo «cerrar los confines» y que valore la suspensión de Schengen, el tratado de la Unión Europea que abolió los controles fronterizos.

La alarma ha sido como una tormenta imprevista en un cielo sereno. Hasta primeras horas de la tarde los infectados solo eran seis en Lombardía. Poco después se confirmaron quince casos, en total, en Lombardía -cinco de ellos son médicos y enfermeras- y otras dos personas más en Padua (Véneto). El gobernador de esta región, Luca Zaia, ha confirmado que se trata de dos ancianos italianos de Vò Euganeo, hospitalizados en Padua, uno de ellos se encontraba en estado crítico y, finalmente, falleció anoche.

La primera alarma se desencadenó en Lombardía, al ser ingresado un empleado de la multinacional Unilever de Casalpusterlengo (Lodi), Mattia Y. M., de 38 años, que se encuentra en graves condiciones en terapia intensiva en el hospital de Codogno, municipio de 15.600 habitantes en la provincia de Lodi (Lombardía). Entre los contagiados está también su mujer, una profesora embarazada de ocho meses, y un amigo del infectado de Unilever con el que compartía actividades deportivas. Mattia Y. M., originario de Castiglione d’Adda, pueblo de 4.700 habitantes de la provincia de Lodi (Lombardía) se había presentado el 15 de febrero en urgencias del hospital de Codogno, quejándose de problemas respiratorios, pero al poco fue enviado a su casa.

Después tuvo un agravamiento repentino y fue hospitalizado de nuevo en Codogno el pasado miércoles, día 19, resultando positivo en el test del coronavirus. En este hospital se han visto infectadas tres personas. Al establecer la cadena de contagio, se llegó a saber que Mattia, el «paciente cero», se había encontrado con un colega que había retornado de China el pasado 21 de enero, el presunto «caso índice», un mánager de la empresa MAE con sede en Fiorenzuola d’ Arda, municipio de la provincia de Piacenza, en la región de Emilia-Romaña, quien por el momento ha dado negativo, aunque ahora está aislado y en cuarentena.

De inmediato se han adoptado medidas de emergencia. En principio se aisló a unas 250 personas para ser sometidas a análisis, entre ellas 160 empleados de la multinacional Uniliver, compañeros de Mattia Y. M. Todas ellas permanecerán en cuarentena durante catorce días. A primeras horas de la tarde, el consejero de Sanidad de Lombardía pidió que, por precaución, los habitantes de los tres pueblos relacionados con las personas infectadas (Castiglione d’Adda, Casalpusterlengo y Codogno, pueblo este último donde no paran los trenes) permanecieran en sus casas, «en cuarentena voluntaria». Después la medida se amplió a un total de diez pueblos de la región de Lombardía, uno en Véneto y otro en Emilia-Romaña. En esos municipios se han cerrado hasta el martes escuelas, bares, restaurantes, oficinas, instalaciones deportivas y se ha suspendido el carnaval.

Cierre de escuelas

Las personas aisladas y en «cuarentena voluntaria» en Lombardía son en total unas 50.000. En Piacenza y provincia se ha decidido también cerrar todas las escuelas. Para la cuarentena, se han habilitado estructuras militares en Milán y Piacenza.

El ministro de Sanidad, Roberto Speranza, dispuso «la vigilancia activa con permanencia en el hogar para aquellos que han estado en áreas de riesgo en los últimos 14 días, con la obligación de informar a las autoridades sanitarias si hay una persona afectada». Además, el Ministerio de Sanidad pide que todos los italianos que regresen de China hagan la cuarentena en casa. El primer ministro, Giuseppe Conte, ha destacado que «no debe cundir el pánico», pero ha advertido que debe haber una «vigilancia activa» para todos aquellos que en los últimos catorce días hayan estado en áreas de riesgo.