Cuando la Consciencia y éxtasis se convierten en uno, y nosotros en uno con todo el Universo, es cuando brota como fuente la respuesta más simple, y esto fue lo que me derivó una experiencia dentro del mundo laboral. Cuando estás fluyendo con gozo, con dicha, ese es el momento de estar consciente, empieza a surgir, lo sabía desde muy joven, cuando daba conferencias y luego cuando me adentré dentro del mundo de la radio y la televisión, algo que amo de verdad, el permitirme alejarme de ese propósito fue lo que me llevó a tantas amargas pero grandiosas experiencias en el mundo de la gerencia, estaba haciendo exactamente lo contrario. Me hice luego de varias sesiones de meditación esta pregunta: Cuando estamos felices.

¿A quién le importa la consciencia? Y cuando estamos angustiados, entonces, empezamos a pensar que ha llegado el momento de estar conscientes y salir de la angustia. Pero nadie nunca ha sido capaz de salir de la angustia directamente.

Uno tiene que salir desde el éxtasis y pisar tierra, si puedes ser consciente de tus momentos de gozo al principio, la depresión, los bajones no vendrán. La puerta para salir es el éxtasis, pero con claridad con el uso de la razón, esto hace el equilibrio, es la afirmación que nos dice: ¨Sé feliz y sé consciente, regocíjate y sé consciente, ama y sé consciente¨. No pongas la consciencia a un lado diciendo: ‘Esto es una clase de perturbación; estoy en un gran éxtasis’. La consciencia se convierte en algo como una perturbación; no lo es, es el Aula donde habla el Gran Maestro que se expresa mediante el uso de tu VOZ INTERIOR. Puede que lo parezca al principio, pero pronto verás que llevará tu éxtasis a cumbres más altas. “Al final consciencia y éxtasis se convierten en uno. Entonces esos bajones, momentos depresivos, las agonías desaparecen”.

La ¨Consciencia y relajación son casi las dos caras de la misma moneda¨ esto puede ser en algunos casos cierto pero en otros no, depende de la madurez mental, emocional y espiritual que se tenga, la relajación siempre ha sido uno de los estados del ser más valiosos para muchos, pero no es el camino, es solo un estado mental momentáneo, es la observación, acerca de lo que surge en estos momentos de meditación y relajación lo que verdaderamente importa, la relajación puede estar conectada con la consciencia. “No sólo están conectadas entre sí, son casi dos caras de la misma moneda¨. ¨No puedes separarlas. Puedes comenzar con la consciencia y entonces te encontrarás a ti mismo relajado…¨, pero puedes lograr conectarlas aun en tu estado más racional e impulsivo, solo si grabas los mecanismos bases de la autodeterminación, los valores más arraigados a tu ser, consciente de ser un vehículo de expresión divina, sabrás conocer los espacios en los que tu vida puede ser orientada en un proceso evolutivo consciente aún en los estados más impuros puede surgir el brillo dorado de la consciencia, no depende de tus actos solamente, cuando unificas los actos y el conocimiento y lo haces un nuevo hábito es cuando empieza a florecer la verdad cristalina de un Súper hombre.

Vivimos en un mundo que nos va llevando constantemente al temor, y como lo he dicho en mi primogénito libro: EL ÉXITO NO TIENE EDAD, el TEMOR es MORTE si los escribes diferente, una sociedad tensa, un sistema que nos hace tensos, muchas son las interrogantes, quienes son los que la generan: ¿por qué?, ¿cuál es tu tensión?: tu identificación con todo tipo de pensamientos, miedos, muerte, bancarrota, el dólar o el euro cayendo, o el encarecimientos de los productos, la renta o alquiler de sus negocios o viviendas, o el sometimiento a una inestabilidad constante…. Todo tipo de miedos y temores dejan que entren a tu presente relativo. Estas son tus tensiones. También afectan la salud de tu cuerpo.

Tu cuerpo también se pone tenso porque el cuerpo y la mente no son entidades separadas, somos seres integrales. Cuerpo-mente es un solo sistema, por eso cuando la mente se pone tensa, el cuerpo se pone tenso, la armonía de tu ser se ve alterada y empiezas a dejar salir todas aquellas cosas que por muy pequeñas son significativas y obstáculos para la integración que te acredita la evolución. Puedes comenzar con la consciencia; entonces la consciencia te lleva lejos de la mente y la identificación con la mente. Naturalmente, el cuerpo comienza a relajarse; ya no estás aferrado a algo. Las tensiones no pueden existir en la luz de la consciencia de un alumno que añora convertirse en un verdadero maestro.

Puedes comenzar relajándote, pero ese lado de fluidez dejará que surja la paz interior, y allí hallarás respuestas a todas las grandes interrogantes, en ese espacio vacío de quietud, puedes oírte, sentirte, y saber que allí en ese espacio íntimo, existe la profunda y excelsa sabiduría que te llevará a ese nuevo estadio de la consciencia. Relájate deja que estés en ese espacio sin la tensión, yo lo experimenté justamente incluso en momentos donde me aferraba a una idea de cómo encaminar los mensajes que se exponen en este libro, la suposición a si el lector tendría la plasticidad mental de comprender que no tocamos aspectos religiosos y que mi más profundo deseo es llevarle a un camino de iluminación, como el que me llevó a encontrarme en momentos de confrontación con todas aquellas cosas que me estaban afectando, porque yo las permitía, eso tan solo, me generaba tensión, una mañana en un desayuno pude dejar salir mi idea, el espacio de liberarme de todo aquello que había robado mi paz, cuando me relajé verdaderamente comprendí que solo era una ilusión, pensar que esto o aquello me frenaba, solo sucedía hasta que mi ser despertara y me llevara a encontrar la senda donde mi estela deja el conocimiento, lo que verdaderamente nos garantiza la inmortalidad.
Los grandes maestros del oriente eran consultados, “Mi mano debería haberse movido con consciencia” Una mañana, Gautama Buda pasaba por una aldea con uno de sus más íntimos discípulos, Ananda. Una mosca viene y se posa en su frente. Él está respondiendo algunas preguntas de Ananda, y está tan absorto en responderle que, sin ninguna consciencia, mecánicamente, agita su mano. La mosca se va, pero entonces él, de repente, se da cuenta de que al agitar su mano lo hizo sin consciencia; fue algo mecánico. Puedes hacer cosas así incluso cuando estás dormido, se preguntó el gran maestro. Si mientras duermes sientes que algo te sube por el pie tú simplemente te lo quitas, y tu sueño no se perturba. Es un proceso mecánico, un acto reflejo; tu cuerpo lo hace sin molestarte. Buda se detuvo en plena calle y levantó su mano de nuevo, y con gran gracia y consciencia la trajo hasta su frente. Ananda dijo: ‘¿Qué haces? La mosca se ha ido’. Buda dijo: ‘la mosca no me interesa, estoy interesado en mí mismo. Actué sin consciencia. Estaba tan metido en tus preguntas y respondiéndote, y si mi mano se movió mecánicamente; estoy tratando de observar cómo debería haberse movido. No tiene absolutamente nada que ver con la mosca. Mi mano ha debido de moverse con consciencia'».
La consciencia es simple, muy inocente, parafraseando a algunos autores como Osho, podemos decir, que no tengo ni idea de lo que es la “consciencia correcta”. ¿Cómo juzgar que voy en la dirección correcta? No hay tal consciencia correcta, porque no hay ninguna posibilidad de una consciencia equivocada. La consciencia es correcta y perfecta en lo compleja y misteriosa. Así que primero abandona la pregunta errónea. Una vez que te estás haciendo una pregunta errónea a ti mismo no puedes únicamente recibir una respuesta precisa o certera. No preguntes qué es consciencia correcta o incorrecta. Simplemente pregunta qué es la consciencia, cómo funciona, que la conforma. Tus preguntas dan una falsa impresión de que sabes lo que es la consciencia, que la única cosa o situación, es que no sabes, qué es la consciencia correcta y qué no lo es. Borra esa falacia mental completamente de tu ser.

La consciencia es simple, es como un niño puro e inocente. Todo el mundo la tiene, así que no es una cuestión de conseguirla. Una pregunta errónea te llevará a otra pregunta errónea: primero preguntas qué es consciencia correcta, luego preguntas cómo conseguirla. Tú ya la tienes. Cuando ves la puesta de sol, ¿No eres consciente? Cuando ves una rosa, ¿No eres consciente? Eres consciente de la bella puesta de sol, eres consciente de la bella rosa; todo lo que se necesita es que te hagas consciente de tu consciencia, también. Esa es la única cosa que tiene que añadirse, el único refinamiento.

La consciencia funciona casi como la magia: Deja que todo surja de tu consciencia. Y el milagro de la consciencia está en que sin que tú digas nada, sin que hagas nada, simplemente todo lo que es feo en ti lo disolverá en todo lo que es bello. La consciencia es una fuerza transformadora. Todo aquello que se hace más profundo con tu toma de consciencia es virtud. Todo aquello que desaparece con tu toma de consciencia es pecado. Yo no etiqueto ningún acto como pecado, virtud, bueno, malo – los actos no tienen esa cualidad. Es sólo tu consciencia. Solo inténtalo y estarás simplemente sorprendido de que hay cosas que no pueden permanecer en frente de la consciencia, simplemente desaparecen. La consciencia funciona casi como la magia, es un proceso verdaderamente mágico que contaré de manera de fábula espiritual en mi próximo Libro: EL MAGO Y LA MONTAÑA PERDIDA.
Eres consciente de los objetos que posees. Tienes que ser consciente de tu subjetividad. Cuando estás mirando un atardecer, estás tan absorbido en la belleza de la puesta de sol que se te olvida completamente que hay una belleza más grande que está haciendo posible que tú conozcas la belleza del atardecer: es tu consciencia. Pero tu consciencia está enfocada en un objeto: el atardecer, el amanecer, la luna. Suelta el objeto y permanece envuelto en pura consciencia, en silencio, en paz. Simplemente permanece alerta.

Oliver Rosales Ocampo
El Escritor de las Américas

Entérate. Ya puedes disfrutar del libro de Oliver Rosales “El desarrollo del súper hombre y la consciencia suprema”

“El desarrollo del súper hombre y la consciencia suprema”, es el nuevo libro del reconocido “escritor de Las Américas”, Oliver Rosales Ocampo, que puedes adquirir por Amazon para el disfrute de las enseñanzas del autor como uno de los motivadores promesa del despertar de la consciencia en América Latina y en el mundo.

En esta oportunidad Oliver Rosales conjuga la sabiduría espiritual, el potencial humano, la ciencia, la gerencia y el poder del cambio desde el enfoque de la meditación, con excelentes técnicas de reprogramación que están destinadas a liberar el estrés acumulado en el cuerpo y en la mente.

Este libro explica que la “consciencia y relajación son casi las dos caras de la misma moneda, pero todo depende de la madurez mental, emocional y espiritual que se tenga, ya que la relajación siempre ha sido uno de los estados del ser más valiosos para muchos, pero no es el camino, es solo un estado mental momentáneo, es la observación, acerca de lo que surge en los momentos de meditación”.

Lo importante –dijo- que la consciencia es una fuerza transformadora, porque todo aquello que se hace más profundo con tu toma de consciencia es virtud y todo aquello que desaparece con tu toma de consciencia es pecado. “Yo no etiqueto ningún acto como pecado, virtud, bueno, malo, pues los actos no tienen esa cualidad. Es sólo tu consciencia. Solo inténtalo y estarás simplemente sorprendido de que hay cosas que no pueden permanecer en frente de la consciencia”.

“Solo deseo que tu mente se convierta en tu aliada primordial para poder abrir el cofre del conocimiento, ese que mereces poseer por convertirte cada día en un incansable buscador de lo que denominamos la verdad, a ustedes cuando lean este libro que es como si me escucharan, pues tu mente se encargará de manera virulenta de convertir estas palabras en sonidos, que dentro de tu propio pensamiento se convertirán en música, que con una voz que crea vuestro propio pensamiento y consciencia, en la razón unificada de la mente, definirla, graficarla y darle color al pensamiento”, recalcó.

Concluyó diciendo que primero se deben dar ustedes la oportunidad de crear un mundo distinto, comenzando primero contigo mismo y después con tu entorno más cercano porque no hay que desgastarse en querer hacer muchas cosas a la vez, hay que enfocarse en el propósito para el que fuiste diseñado. (S. R. ).

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