Sólida versión del balear que ha tenido por fin un día tranquilo y ha solventado su duelo ante Sonego dando un paso al frente y entrando en octavos de Wimbledon.

Tras dos primeras rondas con ciertos titubeos, Rafa Nadal ya está en la segunda semana de Wimbledon tras superar con bastante claridad al italiano Lorenzo Sonego en tres mangas (6-1, 6-2 y 6-4) en 2 horas y 4 minutos. Muy fiable de principio a fin Rafa, que ha dado muchas mejores sensaciones que en anteriores partidos, pegando con más confianza, más agresivo y definitivo en sus golpes, también favorecido por el estilo de tenis de su rival.

Primer enfrentamiento entre Lorenzo Sonego y Rafa Nadal en el circuito. Y nada más y nada menos que el primero en la pista central de Wimbledon por la tercera ronda del torneo. Se decía que Rafa iba a necesitar una mejor versión de sí mismo en este encuentro, que Sonego era más rival claramente que los dos anteriores (Cerúndolo y Berankis). Y Rafa no iba a decepcionar desde el arranque del partido. Versión muy mejorada del balear, mejores movimientos, más confianza en sus golpes de fondo, especialmente la derecha, el saque funcionando adecuadamente. Todo esto unido iba a producir un duelo altamente desigual.

Sonego ya sabía lo que era estar en estas instancias del torneo sobre hierba más prestigioso del mundo. Pero sencillamente es que no estaba siendo capaz de hacerle frente al 22 veces campeón de Grand Slam. Desbordado, sin grandes recursos, con unos golpes muy liftados que no hacían daño y un cortado de revés insuficiente ante Rafa. La primera manga iba a ser un ejemplo perfecto de desigualdad entre ambos. Solo un juego cedería Nadal, ganándolo todo con su primer servicio, sin ceder ni una sola bola de ruptura al italiano. Enorme solvencia, incidiendo con su derecha, con habilidad para pasar al italiano en la red. Ni media hora le había durado Sonego.

En el segundo acto el guion se desarrollaba similar. Sonego errático, incapaz de hacerle daño real al manacorí. La magia de Nadal seguía deslumbrando en la Central. Los juegos caían y todos para Rafa. Cuando por fin ganaba Sonego un juego y ponía el 1-4, levantaba los brazos al cielo en señal de victoria, liberado tras tanto repaso del doble campeón del torneo. Un poquito más atrevido Sonego pero en cualquier caso Nadal muy superior, evidenciando la superioridad en la pista, muy agusto, jugando literalmente con el transalpino.

Un tercer set más movidito

El tercer set se enredó un poco más que los anteriores. De nuevo Nadal pronto tomaba la manija del encuentro, sin embargo Sonego iba a conseguir dar un pasito más, ponerle más corazón al duelo y pudo por fin quebrarle el saque a Rafa. Todo ello después de que se interrumpiera el encuentro por el obligado parón para que se cerrara el techo y poner la iluminación artificial en la Central. Tras ello Rafa se mostró algo más impreciso y algo parado y el italiano lo aprovechó. Pero Nadal no quería más complicaciones y se fue a por Lorenzo, de manera brillante le volvía a quebrar con grandes puntos, pasando con maestría al italiano en su subida a la red y acto seguido cerraba el encuentro por 6-4. Una gran actuación de Rafa que está en la segunda semana de Wimbledon, ahora sí, sin complicaciones y con una versión más positiva y ambiciosa.