Luego de tiempos borrascosos, el club catalán repotenció sus opciones.

El nuevo Barcelona busca abrirse paso, luego de un período en el que después de tocar el cielo con sus manos, se desplomó en indetenible barrena desde las alturas hasta el suelo, tambaleando los cimientos de un club admirado por millones de fans en todo el planeta.

En efecto, ese Barcelona que metía miedo nada más al salir al campo de juego, y que se ufanaba de poseer unas arcas repletas de euros, con las cuales hacerle frente –sin ningún tipo de rubor- a los fichajes más onerosos del momento, busca renacer de las cenizas.

Atrás quedó la era Messi, el astro argentino que llegó al equipo azulgrana a los 13 años y se marchó a los 34 con un total de 35 títulos en sus alforjas, debido a que no había dinero con qué pagarle.

La pandemia arrasó con lo poco que quedaba, arrastrando al club a un déficit fiscal de 144 millones de euros, colocándolo en una quiebra técnica difícil de manejar, por decir lo mínimo.

Ese panorama nada halagador hizo que la directiva presidida por Joan Laporta echara mano a cualquier tabla de salvación, hipotecando si se quiere el futuro del Barsa.

En este sentido, el FC Barcelona llegó a un acuerdo con la empresa Sixth Street por la venta del 10% de los derechos de la televisión del club, por el cual, el conjunto culé percibirá un beneficio neto de 207 millones de euros, con los cuales pretende salir a flote.

Por lo pronto, el Barsa inició una gira de cuatro partidos por Estados Unidos en la que presentará a sus nuevas incorporaciones, entre ellas la del delantero Robert Lewandowski, Bota de Oro de la temporada pasada en Europa.

La estrella polaca, cuyo fichaje desde el Bayern Múnich se confirmó la semana anterior, se incorporó de inmediato a la pretemporada del Barça.

Lewandowski, quien cumplirá 34 años en agosto, es la mayor figura de un mercado de fichajes en el que el club azulgrana ha estado muy activo.

Junto con el polaco, el Barcelona contrató asimismo al extremo brasileño Raphinha, procedente del Leeds; al central danés Andreas Christensen (Chelsea) y al centrocampista marfileño Franck Kessié (AC Milan). Y también logró renovar al extremo francés Ousmane Dembelé hasta 2024, poniendo fin a unas negociaciones de meses.

Como se evidencia, el conjunto catalán va en serio en eso de recuperar su prestigio y plantarle cara a los mejores equipos del mundo, entre ellos su archirrival, el Real Madrid.

Con todos los hierros

Con Lewandowski, Raphina, Christensen, Kessie y Dembelé, además de los jóvenes talentos como los internacionales españoles Ansu Fati, Pedri, Gavi o Ferran Torres y con veteranos como Ter Stegen, Jordi Alba, Gerard Piqué o Sergio Busquets. el FC Barcelona tratará de dejar atrás una temporada 2021-2022 para el olvido en la que quedó segundo en la Liga Española a 13 puntos del Real Madrid y cayó eliminado en la Champions League al caer 3-0 ante el Bayern de Múnich en la fase de grupos.

En Estados Unidos los muchachos de Xavi tendrán la oportunidad de mostrar ante al mundo de lo que serán capaces, ya que en 12 días jugarán hasta cuatro partido de exhibición.

En el grupo también se encuentran el bosnio Miralem Pjanic, al que la prensa española sitúa entre las posibles armas ocultas del equipo, lo mismo que el holandés Frenkie De Jong, quien no quiere salir del club a pesar de que figura entre los “transferibles”.

Por donde quiera que se vea, el Barcelona luce repotenciado de cara a LaLiga y en EEUU tendrá la oportunidad de lucirse.

Fuente: eluniversal.com