¿Quién hubiera pensado que el viaje duraría tanto? Fueron las palabras de Roger Federer, al anunciar –al lado de sus padres Lynette y Robert, y su esposa Mirka- su retiro de las canchas donde brilló por más de dos décadas.

Fueron más de 1470 partidos en los que expuso una calidad y efectividad fuera de serie, manejando cada episodio con una pasmosa tranquilidad casi sobrehumana, que le hicieron el mejor tenista de la historia sobre césped y uno de los más soberbios representantes universales de la raqueta.

Dotado de un poderoso y educado servicio, velocidad para atacar cualquier pelota fuera de su alcance, fino instinto y una sangre fría aún en los peores momentos “Fed” se ganó a pulso un lugar en la historia de un deporte que ha visto a notables exponentes de la talla de Ken Rosewall, Rod Laver,Fred Perry, Roy Emerson, John Newcombe, Arthur Ashe, Bjorn Borg, Ivan Lendl, Pete Sampras, Andre Agassi, Jimmy Connors, Boris Becker y pare usted de contar.

Pero sencillamente todos palidecen ante el portento de Basilea, ese que fue capaz de ganar 20 títulos de Gran Slam y de darle al tenis la prestancia, el glamour y la importancia que hoy exhibe en el contexto deportivo mundial. Logró además que el tenis se viese fácil, devolviendo paralelas imposibles, colocando milimétricos «drop shots» y patentando su mortal revés a una mano. Un auténtico genio, sin dudas.

Acertada decisión
Por supuesto que Roger Federer no iba a jugar por siempre, pero su retiro estremeció los cimientos del tenis. A pesar de que el momento era esperado, sorprendió ya que con 41 años todavía era capaz de levantar de sus asientos a la multitud con una genialidad. Quizás la mayoría de sus fans vivían con esa falsa sensación de seguridad, creyendo que siempre estaría ahí, incluso cuando sus lesiones provocaron ausencias prolongadas.

Pero no. El paso implacable del tiempo obligó a cerrar inevitablemente un capítulo, y el astro suizo debió bajar la cabeza mientras la arena caía inexorable y rápidamente al fondo del reloj.

Su impresionante longevidad en las canchas le permitió batirse sin complejos ante los rivales más duros del presente, pero cada vez era más difícil plantarle cara a jóvenes como Stefanos Tsipsipas, Alexander Zverev, Daniil Medveded, Casper Ruud, Nick Kyrgios o a sus mismos compañeros del «Big 3» Rafael Nadal y Novak Djokovic.

Es por ello que el retiro es una sabia decisión, además, no tenía nada que probar.

«Debo reconocer cuándo es el momento de poner fin a mi carrera competitiva. Trabajé mucho para volver a estar en plena forma competitiva. Pero también conozco las capacidades y los límites de mi cuerpo, y su mensaje para mí últimamente ha sido claro», dijo Federer al anunciar su decisión.

El primero con 20 «Grandes»
Federer fue el primer hombre en acumular 20 títulos de Grand Slam. En la actualidad Djokovic tiene 21 y Nadal 22, pero ninguno ha ganado ocho títulos de Wimbledon, jugado tantos partidos de Grand Slam (429), ni ganado tantos (369).

Sus 103 títulos son solo superados por los alcanzados por Jimmy Connors (109) en la Era Abierta, y sus más de 130 millones de dólares en premios figuran en el tope del tenis mundial.

A principios del siglo XXI, y en un período de cinco años, Federer ganó 12 de 18 grand slams, redefiniendio el significado de la brillantez y la efectividad en el tenis masculino.

Federer estuvo 310 semanas como número uno del mundo, marca que fue superada por Djokovic, pero lo que no puede ser superado es su empatía con un público que lo asumió como su favorito en los premios de la ATP de final de año durante 19 años consecutivos.

Fuente: eluniversal.com