Gabriel Moreno es el primer catcher latino en ser campeón bate

Tras una definición de infarto que no dejó a nadie indiferente, Gabriel Moreno se convirtió en el primer receptor latinoamericano en coronarse como campeón de bateo en las Mayores, al liderar la Liga Nacional con un promedio de .311, una milésima por encima de su compatriota Luis Arráez, quien apenas pudo sostener un .222 en sus últimos 10 compromisos. El careta de los Cascabeles de Arizona, en cambio, cerró con un espectacular promedio de .391 en sus últimos 12 compromisos, incluyendo un average de .435 (18 imparables en 46 turnos) en la semana final. El barquisimetano lo dio todo por la causa de un conjunto desértico que se quedó corto en sus aspiraciones de avanzar a la postemporada.

Gabriel Moreno es apenas el quinto receptor y el tercero desde 1943 en obtener la corona de bateo. En total, los jugadores detrás del plato suman ocho títulos de promedio en la historia del beisbol de Grandes Ligas:

  • 1926: Bubbles Hargrave, Rojos de Cincinnati (.353)
  • 1938: Ernie Lombardi, Rojos de Cincinnati (.342)
  • 1942: Ernie Lombardi, Bravos de Boston (.330)
  • 2006: Joe Mauer, Mellizos de Minnesota (.347)
  • 2008: Joe Mauer, Mellizos de Minnesota (.329)
  • 2009: Joe Mauer, Mellizos de Minnesota (.365)
  • 2012: Buster Posey, Gigantes de San Francisco (.336)
  • 2026: Gabriel Moreno, Cascabeles de Arizona (.311)

Consolidación en la caja de bateo

Esta conquista representa la primera corona de bateo en la historia de la divisa desértica y fue la culminación de la mejor campaña ofensiva de Gabriel Moreno desde que debutó en las Mayores, un premio tras dos temporadas en las que las lesiones lo habían afectado. El larense se perdió casi todo el mes de abril y, al regresar, apenas bateó para un promedio de .103 (tres hits en 29 turnos), con un jonrón, cuatro carreras impulsadas y un OPS de .398 en sus primeros nueve juegos tras ser reactivado. Sin embargo, en los siguientes 47 desafíos —hasta la pausa del Juego de Estrellas— promedió .341 (57 inatrapables en 167 turnos) con 13 extrabases (ocho dobles y cinco jonrones), 23 carreras remolcadas, 26 anotadas y un OPS de .913, lo que demostró que su rendimiento en la zafra fue de menos a más.

Moreno fue uno de los bateadores más destacados de los Cascabeles al ser colíder en imparables (147, junto a Geraldo Perdomo) y dobles (33, junto a Corbin Carroll). Fue segundo en carreras impulsadas (83), primero en OBP (.388), slugging (.486) y OPS (.874), superando incluso en estos dos últimos apartados a Nolan Arenado, quien compiló su octava campaña de 30 cuadrangulares y primera con Arizona. Al mismo tiempo, fue uno de cuatro caretas criollos en conectar más de 15 vuelacercas (16 en total), junto a Salvador Pérez (21), William Contreras (18) y Francisco Álvarez (16). Además, tuvo la tercera mayor cantidad de hits y la segunda en biangulares entre todos los receptores de Grandes Ligas, y finalizó cuarto en remolcadas.

Estuvo excelente a la defensiva

En cuanto a su trabajo con la mascota, encabezó a los receptores del Viejo Circuito con al menos 750 entradas de trabajo en Valor de Carreras de Fildeo (+8). También lideró la Liga Nacional en dobles matanzas (6) entre sus colegas de posición, acumuló 34 asistencias y solo cometió tres pifias a la defensiva.

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